Jugadores Anónimos 
Teléfono 24 horas 670 691 513

Acerca de nosotros

 

ENUNCIADO

Jugadores Anónimos es una Hermandad de hombres y mujeres que comparten, unos con otros, su experiencia, fortaleza y esperanza, para poder resolver su problema común y ayudar a otros a recuperarse del problema del juego por apuestas.

El único requisito para ser miembro es el deseo de dejar de apostar. No hay cuotas ni honorarios para ser miembro de Jugadores Anónimos; somos auto suficientes a través de nuestras propias contribuciones. Jugadores Anónimos no está afiliado a ninguna secta, religión, partido político, organización o institución; no desea participar en controversias; no respalda ni se opone a ninguna causa. Nuestro objetivo primordial es dejar de apostar y ayudar a que otros jugadores compulsivos hagan lo mismo.

La mayoría de nosotros no hemos estado dispuestos a admitir que éramos jugadores con problemas reales. A nadie le gusta pensar que somos diferentes de nuestros semejantes. Por lo tanto, no es de extrañar que nuestra carrera de juegos de azar se haya caracterizado por innumerables intentos vanos para demostrar que podíamos apostar como los demás. La idea de que de alguna manera, algún día, vamos a controlar nuestro juego de azar es la gran obsesión de todo jugador compulsivo. La persistencia de esta ilusión es sorprendente. Muchos la persiguen hasta llegar a las puertas de la cárcel, la locura o la muerte.

Aprendimos que teníamos que admitir plenamente en nuestro fuero interno que somos jugadores de apuestas compulsivos. Este es el primer paso en nuestra recuperación. Con referencia a los juegos de azar, la ilusión de que somos como otras personas, o que en la actualidad lo podemos ser, tiene que ser destruido.

Hemos perdido la capacidad de controlar nuestro juego de apuestas. Sabemos que ningún jugador de apuestas compulsivo verdadero nunca recupera el control. Todos sentimos a veces que estábamos recuperando el control, pero los intervalos - usualmente breves - fueron inevitablemente seguidos por momentos de menos control aún, lo que nos condujo con el tiempo a una desmoralización lamentable e incomprensible. Estamos convencidos de que los jugadores de apuestas de nuestro tipo están en las garras de una enfermedad progresiva. Durante un período considerable de tiempo empeoramos, nunca mejoramos.

Por lo tanto, con el fin de llevar vidas normales y felices, tratamos de practicar en la medida de nuestras posibilidades, ciertos principios en nuestros asuntos diarios.

HISTORIA

La Hermandad de Jugadores Anónimos es el resultado de un encuentro casual entre dos hombres durante el mes de enero de 1957. Estos hombres tenían una historia verdaderamente desconcertante de problemas y de sufrimiento debido a su obsesión por apostar. Comenzaron a reunirse regularmente y conforme pasaban los meses no habían vuelto a jugar.

De sus conversaciones llegaron a la conclusión que con el fin de evitar una recaída era necesario introducir ciertos cambios de carácter dentro de sí mismos. Para lograrlo, utilizaron la guía de ciertos principios espirituales que ya habían sido utilizados por miles de personas que se estaban recuperando de otras adicciones compulsivas.  La palabra espiritual se puede utilizar para describir las características de la mente humana que representan las más altas y mejores cualidades, como la bondad, la generosidad, la honestidad y la humildad. Asimismo, a fin de mantener su propia abstinencia sentían que era de vital importancia llevar el mensaje de esperanza a otros jugadores compulsivos.

Como resultado de la publicidad favorable por un eminente columnista de periódico y comentarista de TV, la primera reunión del grupo de Jugadores Anónimos se celebró el Viernes, 13 de septiembre 1957, en Los Ángeles, California. Desde entonces, la Hermandad ha crecido de manera constante y los grupos están floreciendo por todo el mundo.